ABB está comprometida a mantener los listones más altos en cuanto a comprotamiento ético, social, medioambiental y de buen gobierno corporativo para el beneficio de todos nuestros grupos de interés. La Responsabilidad Social Corporativa refleja los valores y el comportamiento de la compañía con estos grupos de interés.
ABB ha establecido diversas políticas y normativas para apuntalar nuestros valores corporativos en lo relativo a comportamiento ético en los negocios, y buen gobierno corporativo, como un fuerte Código de Conducta interno, así como normativas concretas en cuanto a la participación de la compañía en aquellas sociedades en las que realiza su actividad y la protección de los derechos humanos.
Son muchos los grupos de interés a los que involucra nuestra política de Responsabilidad Social Corporativa, como empleados, proveedores, clientes, contratistas y las sociedades en las que desarrollamos nuestra actividad. ABB reconoce la importancia vital de involucrar a estos grupos de interés en el desarrollo de nuestra actividad para alcanzar las mejores prácticas en los negocios.
Una de nuestras prioridades en este sentido es la protección de los derechos humanos y, desde 2007, contamos con una política conccreta en cuanto a la protección y fomento de los mismos aplicable no sólo a ABB, sino a aquellos contratistas y demás socios de negocio con los que trabajamos en todo el mundo.
Asimismo, para ABB es importante el ser "un buen ciudadano corporativo" por lo que lleva acciones concretas de solidaridad enfocadas a promover el progreso local en aquellas zonas en las que realiza su actividad, así como en zonas con necesidades concretas de desarrollo, como su programa de "Acceso a la electricidad" para el desarrollo eléctrico de zonas remotas de la India y Tailandia, o en el caso de España, la realización anual de su "Concurso ABB de Proyectos Sociales" que dota cada año, desde 2005, una ayuda económica a distintos proyectos de desarrollo social ejecutados por entidades sin ánimo de lucro.